Dime cómo escribes… y te diré si te contrato

En un contexto globalizado, tecnológico y de alta competencia laboral, los departamentos de recursos humanos van incorporando nuevos métodos y herramientas combinadas en la búsqueda del candidato idóneo. Entrevistas, test y dinámicas de grupo tratan de dirimir el perfil más adecuado no solo por las habilidades o experiencia de los aspirantes a un trabajo, sino también por su actitud ante el puesto.

Y en esa tarea de abordar la psicología y personalidad de los aspirantes, poco a poco empresas aragonesas están introduciendo herramientas de grafoselección, tanto para la incorporación de nuevos trabajadores como en procesos de promoción interna cuando se trata de grandes corporaciones.

Así, si en una oferta de empleo piden la incorporación de una carta manuscrita, muy probablemente sus renglones serán cuidadosamenteescrutados para bucear en la personalidad de su autor. Trazos que pueden aportar información sobre si una persona es apta para trabajar en equipo, si es versátil, creativa, innovadora o hasta si tiene capacidad de adaptación al cambio, dones de liderazgo o una mente analítica o sintética.

“No es una metodología única, lo que hacemos es buscar la interacción con otras metodologías como tests proyectivos, el test 16PF que pasan los psicólogos de factores de personalidad o el P.A.P.I.”, comenta Ana Tapia, grafóloga y perito calígrafo.

Y, ¿qué tipo de escritura se presupone del candidato ideal? Pues dependerá del tipo de profesional que se esté reclutando. Así, si en el caso de perfiles administrativos se valora una letra ordenada, clara, vertical y de velocidad normal, en un buen comercial se busca el llamado ‘temperamento hipocrático sanguíneo’, personas de carácter fuerte y carismáticas, que se manifiesta en una escritura presionada y dejando determinado relieve en el papel al escribir. En estos perfiles en los que se busca cierta capacidad de adaptación, personas que tengan que estar en movimiento continuo y no necesariamente trabajando siempre en una silla y con capacidad de resilencia se pedirá una escritura ágil, flexible, espontánea y que se aproxime siempre al margen derecho, “como indicativo del avance de la persona hacia el futuro”, explica Tapia.

En el caso de los perfiles directivos lo ideal son las escrituras legibles y ligadas, con buena puntación, mayúsculas grandes y con las barras de las tes altas, pues las zonas superiores dan indicios de la capacidad y el nivel intelectual del candidato.

Sin embargo, en el caso de los técnicos y puestos informáticos, se valora la escritura que se ejecuta de manera pausada, precisa, uniforme, regular y vertical, en profesionales que van a desarrollar trabajos minuciosos en los que van a seguir procedimientos exactos.
La escritura no engaña

Una de las ventajas de la grafoselección para las empresas es que en una entrevista de trabajo uno puede ‘acomodar’ las respuestas a lo que se espera que se diga, pero uno mismo no puede engañar a su propia escritura. “Es fácil detectar los signos de insinceridad, una contestación puede ser buscando la mejor respuesta posible pero a través de la grafología puedes detectar si es verdad o no”, explica Tapia.

Esta fue una de las motivaciones que llevó a la empresa aragonesa Exequa, dedicada a cuestiones relacionadas con la movilidad internacional de empresas españolas, a incluir la grafología en sus metodologías de selección de personal. “Detectamos que había trabajadores que decían a las empresas que sí que querían trasladarse al extranjero, y una vez que nos poníamos a tramitar los visados nos dimos cuenta de que algunos ponían impedimentos”, comenta Marta Josa Zanuy, directora de la empresa.

“Las empresas con las que trabajamos que han incorporado la grafología en sus procesos de selección la siguen utilizando”, dice Zanuy, quien apunta que para este tipo de empresas, con el gasto que supone movilizar a un directivo y en muchos casos a sus familias al extranjero, este tipo de herramientas permite “optimizar tiempo y coste”.

La grafología, utilizada en grandes compañías de banca y especialmente en el sector servicios, cala poco a poco en empresas aragonesas. “En otros países como en Francia el 70% de las empresas lo utilizan para todos sus procesos de selección”, apunta Tapia.

Origen: Dime cómo escribes… y te diré si te contrato. Heraldo.es